El cuerpo no está cambiando, pero nuestros hábitos sí. Sobre todo con el uso cotidiano y para todas nuestras actividades, de la tecnología. Como resultado de este nuevo fenómeno, la salud se está deteriorando. «Cuello de WhatsApp», «pulgar atascado», ojo seco, trastornos circulatorios en las piernas y tendinitis del túnel carpiano. Las manos…