La locura que se desató con el dólar, que no para de subir desde la semana pasada y genera cada día más incertidumbre, impacta de manera directa sobre los comerciantes. En particular los más pequeños, de espalda chica para sobrellevar el durísimo impacto de esta crisis.
Como primer paso empieza verse alguna suspensión de ventas con tarjeta de crédito como manera de cuidar el capital, en función de las demoras y dificultades para hacerse del efectivo de esa operación y la posterior reposición de mercaderías.
Un comerciante del rubro indumentaria confió a Ahora Mar del Plata que decidió quedarse solo con opciones de efectivo, débito o transferencia digital como alternativas para los clientes frente al vértigo de la economía en el país. “Las tarjetas de crédito se acreditan en cuenta a 20 días”, dijo sobre una pérdida de valor del dinero que ya no es diario sino por horas.
No es el único sino muestra de tantos que, frente al cimbronazo de estas semanas, busca proteger lo que tiene y arriesgar lo menos posible. Aún cuando le pueda significar una merma de ventas.
“Tampoco sé cuánto estarán mis costos”, dijo el comerciante en referencia no solo a la reposición de mercadería a futuro no muy lejano sino a tantas otras variables que juegan hoy en la constitución y dinámica de un negocio, cualquiera sea el rubro, porque la crisis no parece hacer diferenciaciones en este sentido.
No es la única medida que se advierte entre volantazos que se intentan frente a las circunstancias. Según se pudo constatar en medios nacionales y también con el rubro indumentaria como referencia, en zonas de fuerte presencia de comercios mayoristas se vieron persianas bajas con suspensión de ventas o la limitación a operaciones exclusivamente en efectivo.
Comerciantes marplatenses reconocen que entre sus proveedores, en su mayoría de Capital Federal, encuentran algunas restricciones para reponer mercadería e incluso una merma importante de las ventas.
FUENTE: Ahora Mar del Plata






