La entidad advirtió por el freno de la obra pública en los niveles nacional, provincial y municipal, y por el impacto que la crisis también tiene sobre la construcción privada, el empleo y la continuidad de empresas
El Foro de la Construcción de Mar del Plata alertó en conferencia de prensa sobre la crítica situación que atraviesa el sector y puso el foco en la falta de obras de infraestructura a nivel nacional, provincial y municipal, en un contexto que, según advirtió, también golpea con fuerza a la construcción privada.
La entidad, conformada por representantes de distintos sectores ligados al rubro, sostuvo que el deterioro de la infraestructura y la paralización de obras vienen generando un impacto directo sobre el empleo, la competitividad y la calidad de vida, al tiempo que reclamó políticas concretas de inversión pública y privada para evitar un agravamiento del cuadro.
El Foro señaló que la actividad atraviesa una coyuntura especialmente difícil por la combinación de aumentos sostenidos en los costos, desaceleración de la inversión e incertidumbre macroeconómica, factores que repercuten sobre la continuidad de proyectos y sobre la estabilidad de empresas y trabajadores.
La obra pública, en el centro del reclamo
En ese marco, la entidad advirtió que la falta de mantenimiento sostenido, el freno de la obra pública y la ausencia de un plan integral profundizaron una deuda de infraestructura que compromete el desarrollo del país y también condiciona a ciudades como Mar del Plata.
El pronunciamiento remarcó además que la crisis no se limita al plano nacional. En el sector también observan con preocupación la falta de obras en la órbita municipal y el freno de proyectos provinciales, en muchos casos vinculados a la falta de fondos, lo que termina profundizando el parate general.
Para el Foro, el deterioro de la infraestructura afecta de manera directa la seguridad vial, la competitividad logística y la calidad de vida de la población. “Sin infraestructura, no habrá crecimiento ni desarrollo sostenible”, advirtió la entidad, al recordar además que la OCDE ya identificó al déficit de inversión en esta materia como uno de los principales problemas estructurales de la Argentina.

Entre los datos expuestos, el sector indicó que el país pierde 25.000 millones de dólares anuales por la falta de mantenimiento adecuado en infraestructura. A eso sumó la pérdida de 76.000 puestos de trabajo en la construcción, el derrumbe del consumo de cemento a niveles por debajo de los años de pandemia y el cierre de más de 4.000 empresas constructoras.
También alertó que el costo del metro cuadrado de construcción duplica su valor máximo histórico, una variable que golpea tanto a la obra pública como a los desarrollos privados.
El freno de la construcción privada
El Foro remarcó que la crisis no se circunscribe a la infraestructura estatal. La situación económica general redujo con fuerza los proyectos privados y frenó inversiones en distintos segmentos, con consecuencias directas sobre miles de trabajadores y sobre más de 60 ramas de la economía vinculadas a la actividad.
Si bien la entidad valoró la reactivación de los créditos hipotecarios como un paso positivo, aclaró que todavía resulta insuficiente porque el financiamiento no alcanza a la construcción ni al desarrollo de nuevos proyectos.
Frente a este escenario, el Foro presentó una serie de propuestas orientadas a revertir la situación. Entre ellas, planteó la creación de un Régimen de Incentivos a la Construcción, similar al RIGI, con exenciones impositivas y herramientas de facilitación para obras privadas y de infraestructura.
Además, pidió fomentar la construcción de viviendas de alquiler mediante beneficios fiscales específicos, avanzar en la securitización del sistema hipotecario a través del Fondo de Garantía de Sustentabilidad de la Anses y resolver con urgencia el mantenimiento de los 30.000 kilómetros de rutas nacionales que no resultan concesionables.
El Foro sostuvo también que, incluso en países con sistemas más desarrollados de participación público-privada, la inversión privada en infraestructura no supera el 20% del total. Por eso, consideró indispensable que el Estado nacional, las provincias y los municipios retomen un rol activo en obras de desarrollo, mantenimiento y mejora.
Por último, la entidad reafirmó su disposición a trabajar junto a las autoridades locales, provinciales y nacionales para impulsar propuestas y proyectos que apunten a una Mar del Plata más productiva, equitativa y con mejor calidad de vida. Sin embargo, dejó planteado con claridad que, sin decisiones urgentes y sin una recuperación de la inversión en todos los niveles, el deterioro del sector seguirá profundizándose.
Fuente: Mi8






