El canciller Fernando Aramayo aseguró que el presidente continuará en el cargo y condicionó el diálogo al fin de los hechos violentos.
El canciller boliviano, Fernando Aramayo, rechazó este lunes cualquier posibilidad de renuncia del presidente Rodrigo Paz y aseguró que el Gobierno mantendrá el diálogo con los sectores movilizados únicamente si abandonan las acciones violentas registradas en la ciudad de La Paz durante las últimas semanas de conflicto.
Aramayo fue contundente al responder sobre los rumores de una eventual dimisión presidencial tras los disturbios registrados en la capital boliviana. El jefe de la diplomacia calificó como “absurdo” que se especule con una salida anticipada del mandatario apenas seis meses después de asumir el cargo.
“No va a haber una renuncia del presidente Rodrigo Paz, me ha parecido hasta absurdo que algunos medios de comunicación me llamen y me digan ‘es verdad que ya va a haber la renuncia’ que ‘se está pensando en la salida del país’, no va a renunciar, ni el presidente Rodrigo Paz ni su gabinete eso no va a suceder que quede bien claro a estos actores que se están movilizando”, declaró el funcionario en EL DEBER.

Fernando Aramayo afirmó que el gabinete de Rodrigo Paz continuará en funciones.
Las declaraciones llegaron después de una de las jornadas más violentas desde que comenzaron las protestas en La Paz. Durante el lunes, grupos movilizados provocaron destrozos, incendios y ataques contra edificios y vehículos en distintos puntos del centro paceño.
La Paz atraviesa la tercera semana de conflictos
La ciudad vive ya su tercera semana consecutiva de tensión social y política. Según los reportes oficiales, los manifestantes quemaron automóviles, destruyeron oficinas, atacaron empresas privadas y prendieron fuego puertas y mobiliario urbano.
Pese a ese escenario, el Gobierno aseguró que la situación en el resto del país permanece bajo control y que los principales focos de conflicto se concentran en La Paz. Sin embargo, también se registraron interrupciones en las rutas que conectan Cochabamba con Oruro y Sucre.
Aramayo insistió en que el Ejecutivo está dispuesto a dialogar, aunque aclaró que no aceptará negociaciones bajo presión ni tolerará hechos delictivos.

Bolivia busca respaldo internacional frente al aumento de la tensión política y social.
“No se va a negociar ningún espacio de poder bajo presión, no se va a negociar el delito, el crimen. Quienes están infringiendo este tipo de acciones van a tener que responder ante la norma; quienes quieran sentarse a negociar a la mesa de buena fe tienen que deponer actitudes y vamos a negociar”, sostuvo.
Bolivia busca respaldo internacional ante la crisis
El canciller también detalló las gestiones diplomáticas que impulsa el Gobierno boliviano para exponer la situación ante la comunidad internacional. Según explicó, varios países expresaron su apoyo institucional al Ejecutivo de Paz.
Además, destacó un pronunciamiento del Departamento de Estado de Estados Unidos y confirmó que embajadores ante la Organización de los Estados Americanos (OEA) visitarán Bolivia para observar el nivel de violencia registrado durante las movilizaciones.
Desde el oficialismo apuntan directamente contra sectores vinculados al expresidente Evo Morales, a quienes responsabilizan por los incidentes ocurridos en La Paz.
Mientras continúan las protestas y crece la tensión política, el Gobierno insiste en que no habrá cambios en el gabinete ni en la conducción presidencial, y busca sostener la estabilidad institucional en medio del conflicto.
Fuente: Ámbito






