En diálogo con «Ecos de Mañana», programa que se transmite de 7.30 a 9.30 horas por LU9 Mar del Plata, el productor yerbatero Waldemar Schwider analizó la realidad del sector, atravesa por la crisis socioeconómica y la falta de apoyo estatal, lo que lo motivó a llamar a sus colegas a no levantar la cosecha, adelantando que podrían venirse importantes aumentos en el producto.
La producción de yerba mate atraviesa una crisis profunda en Misiones. Productores denuncian que el DNU 70/23 desarticuló las facultades del Instituto Nacional de la Yerba Mate (INYM) para fijar precios y dejó al sector primario en una situación «caótica», con valores que no cubren los costos y plazos de pago de hasta 150 días.
Waldemar Schwider, productor yerbatero y referente del sector, afirmó en diálogo con LU9 que están «en crisis aguda» y que el decreto «afectó gravemente al sector yerbatero porque el INYM quedó sin facultades para regular el precio base de la producción primaria». Según sostuvo, los grandes industriales «pagan lo que a ellos se les antoja», mientras el precio en góndola continúa en alza.
Precios por debajo del costo y pagos a 150 días
Schwider explicó que el costo para producir un kilo de hoja verde ronda entre 420 y 450 pesos, contemplando mantenimiento del yerbal, personal y traslado al secadero. Sin embargo, actualmente les están pagando alrededor de 250 pesos.
A esa cifra se le descuentan impuestos como Ingresos Brutos, IVA y otros cargos, además de un incremento previsto en la carga del secado. «Nos queda a 92 centavos en planta, a cheque a 150 o 160 días», aseguró. En ese escenario, afirmó que la actividad «no cubre ni el mantenimiento de un yerbal ni la maquinaria necesaria para trabajar».
El productor detalló que detrás de la actividad hay una extensa cadena laboral: tareferos, transporte en camionetas, camiones y colectivos, además de trabajos culturales durante todo el año. «Estamos trabajando en rojo y no sabemos cómo seguir manteniendo nuestros yerbales», advirtió.
La brecha con el precio en góndola
Mientras el productor recibe poco más de 200 pesos por kilo de hoja verde, el paquete de yerba en supermercados puede ubicarse entre 4.500 y 5.000 pesos. Para Schwider, «el que vende en paquete es el que se está llevando la plata».
Además, rechazó que exista una superproducción. Señaló que en 2025 ya se registró una caída de más de 100 millones de kilos respecto a años anteriores, producto de la sequía y la falta de mantenimiento por falta de recursos. «Hay faltante de yerba. Nos quieren hacer creer que hay superproducción, pero eso es mentira», sostuvo.
Reclamos políticos y advertencia de tractorazo
El malestar también apunta a la dirigencia política. Schwider afirmó que desde Nación «nos cerraron la puerta» y cuestionó la falta de respuestas del gobierno provincial. Indicó que solicitaron audiencias en el marco de la mesa asesora yerbatera provincial y que no fueron recibidos.
Según relató, incluso se encontraron con presencia policial en reclamos anteriores. «Tenemos un gobierno ausente hace varios años y por eso estamos así», expresó.
Ante la falta de soluciones, los productores evalúan profundizar las medidas de fuerza. «Vamos a tener que salir con un tractorazo, pero bien dado, porque no podemos seguir más de esta manera», advirtió.
La estrategia: no cosechar para forzar una suba
Como medida de presión, dirigentes del sector impulsan que los productores no entreguen materia prima a los secaderos durante el inicio de la cosecha gruesa. La consigna es reducir la oferta para generar faltante y así provocar una mejora en el precio.
«Si nosotros somos los que ponemos la materia prima y no entregamos yerba, puede faltar en el mercado y ahí es muy probable que los molineros aumenten el precio», explicó Schwider.
De sostenerse esa estrategia, en los próximos meses podría generarse un impacto en el abastecimiento. «De acá a dos o tres meses podríamos estar con un tema de yerba», anticipó.
Fuente: LU9






