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Crónica de 96 horas con tensiones, internas e imprevistos: la semana agitada de Agustín Neme

Entre las dudas por la suspensión de clases, el debate del PRO en la provincia, la relación con La Libertad Avanza y un nuevo paro de colectivos, la administración municipal atravesó días de fuerte tensión.

Las últimas 96 horas no fueron sencillas para Mar del Plata. Cuando la cantidad de lluvia del miércoles por la noche hacía lógico suspender las clases, el municipio resolvió que el jueves fueran normales, y cuando lo peor parecía haber pasado tomó la decisión de suspenderlas. En otro contexto podría ser anecdótico, especialmente cuando se trata del clima, un fenómeno tan cambiante como impredecible. Pero es una muestra de una gestión atravesada por conflictos, internas e imprevistos. Y para sumar más condimentos tiene otro frente inesperado: un paro de choferes que dejó a Mar del Plata sin colectivos durante todo el fin de semana.

El intendente Agustín Neme estuvo el miércoles en una reunión de la mesa política del PRO en la provincia. El ministro del Interior de la Nación, Diego Santilli, convocó a los intendentes del partido para analizar la situación de cada distrito. La reunión tiene un marco: impulsado por Cristian Ritondo y el propio Guillermo Montenegro, el “Colorado” avanza firme en su plan de ser candidato a gobernador por La Libertad Avanza el próximo año.

Para lograrlo debe sostener el control de los territorios que domina el PRO en la Provincia. Por eso, escuchó la furia de varios intendentes amarillos que tienen vínculos casi rotos con concejales libertarios. En distritos como 9 de Julio y Junín, incluso, con denuncias penales de por medio. También se llevó una lista de reclamos por deudas del gobierno nacional en materia de obras.

Santilli Ritondo montenegro neme

Neme estuvo sentado en esa mesa, en la que Montenegro ocupó un lugar central y en la que también estuvo Alejandro Rabinovich, mano derecha del intendente en uso de licencia. El actual intendente de Mar del Plata no le llevó reclamos a Santilli. Los fondos que el municipio reclama a Nación son los del convenio tripartito, que dependen del Ministerio de Capital Humano. Y tampoco hubo reproches por el vínculo con el bloque de concejales libertario: no solo es bueno, a veces mejor que con el del PRO.

De hecho, luego de la reunión de la mesa política del PRO, Neme mantuvo reuniones importantes con funcionarios del gobierno nacional. Uno de los temas centrales es el traslado de la Plaza Rocha al predio de la Ferroautomotora. También hubo charlas por el futuro de la Canchita de los Bomberos y del complejo Chapadmalal. Neme no volvió con definiciones concretas, aunque sí con promesas auspiciosas que le pueden generar satisfacciones en el corto y mediano plazo.

Mientras el PRO debatía su futuro político en la provincia, en el predio de disposición final de residuos un hombre murió aplastado por un camión de basura cuando intentó treparse para revolver la basura. El municipio no dijo ni una palabra al respecto. La Iglesia, en cambio, sí se pronunció: “El desarrollo no puede construirse al margen de la dignidad humana”.

Ese mismo miércoles, por la noche, diluvió. Cayeron más de 100 milímetros en pocas horas y en las redes comenzaron a multiplicarse los pedidos para que se suspendan las clases. Las redes no siempre son un reflejo nítido de la realidad. Tal vez por eso, el intendente no tomó ninguna decisión y el jueves hubo clases normalmente. No obstante, varias escuelas no pudieron recibir a los chicos por las condiciones en las que amanecieron.

En medio de esa tensión, Guillermo Montenegro se mostró en el encuentro de la Cámara Argentina del Software. Fue protagonista y volvió a recibir el respaldo de los concejales del PRO que lo referencian, cada vez de manera más evidente, como el líder político del espacio.

Por la noche, y cuando parecía que la ciudad recuperaba la calma, el municipio anunció la suspensión de las clases para todo el viernes. Mar del Plata estaba atravesada por un alerta de lluvia y vientos, cuando todavía duraban las consecuencias de lo vivido la noche anterior. También retumbaban las críticas por no suspender el día previo. El viernes amaneció sin mayores contratiempos.
Sin embargo, lo inesperado llegó poco después del mediodía. Los choferes de la UTA anunciaron que si no cobraban los salarios suspenderían el servicio de colectivos en Mar del Plata. Y así fue: a las 18, todos los colectivos quedaron estacionados en las cabeceras.

Las últimas 96 horas no fueron sencillas para Mar del Plata. Cuando la cantidad de lluvia del miércoles por la noche hacía lógico suspender las clases, el municipio resolvió que el jueves fueran normales, y cuando lo peor parecía haber pasado tomó la decisión de suspenderlas. En otro contexto podría ser anecdótico, especialmente cuando se trata del clima, un fenómeno tan cambiante como impredecible. Pero es una muestra de una gestión atravesada por conflictos, internas e imprevistos. Y para sumar más condimentos tiene otro frente inesperado: un paro de choferes que dejó a Mar del Plata sin colectivos durante todo el fin de semana.

El intendente Agustín Neme estuvo el miércoles en una reunión de la mesa política del PRO en la provincia. El ministro del Interior de la Nación, Diego Santilli, convocó a los intendentes del partido para analizar la situación de cada distrito. La reunión tiene un marco: impulsado por Cristian Ritondo y el propio Guillermo Montenegro, el “Colorado” avanza firme en su plan de ser candidato a gobernador por La Libertad Avanza el próximo año.

Para lograrlo debe sostener el control de los territorios que domina el PRO en la Provincia. Por eso, escuchó la furia de varios intendentes amarillos que tienen vínculos casi rotos con concejales libertarios. En distritos como 9 de Julio y Junín, incluso, con denuncias penales de por medio. También se llevó una lista de reclamos por deudas del gobierno nacional en materia de obras.

Santilli Ritondo montenegro neme

Neme estuvo sentado en esa mesa, en la que Montenegro ocupó un lugar central y en la que también estuvo Alejandro Rabinovich, mano derecha del intendente en uso de licencia. El actual intendente de Mar del Plata no le llevó reclamos a Santilli. Los fondos que el municipio reclama a Nación son los del convenio tripartito, que dependen del Ministerio de Capital Humano. Y tampoco hubo reproches por el vínculo con el bloque de concejales libertario: no solo es bueno, a veces mejor que con el del PRO.

De hecho, luego de la reunión de la mesa política del PRO, Neme mantuvo reuniones importantes con funcionarios del gobierno nacional. Uno de los temas centrales es el traslado de la Plaza Rocha al predio de la Ferroautomotora. También hubo charlas por el futuro de la Canchita de los Bomberos y del complejo Chapadmalal. Neme no volvió con definiciones concretas, aunque sí con promesas auspiciosas que le pueden generar satisfacciones en el corto y mediano plazo.

Mientras el PRO debatía su futuro político en la provincia, en el predio de disposición final de residuos un hombre murió aplastado por un camión de basura cuando intentó treparse para revolver la basura. El municipio no dijo ni una palabra al respecto. La Iglesia, en cambio, sí se pronunció: “El desarrollo no puede construirse al margen de la dignidad humana”.

Ese mismo miércoles, por la noche, diluvió. Cayeron más de 100 milímetros en pocas horas y en las redes comenzaron a multiplicarse los pedidos para que se suspendan las clases. Las redes no siempre son un reflejo nítido de la realidad. Tal vez por eso, el intendente no tomó ninguna decisión y el jueves hubo clases normalmente. No obstante, varias escuelas no pudieron recibir a los chicos por las condiciones en las que amanecieron.

En medio de esa tensión, Guillermo Montenegro se mostró en el encuentro de la Cámara Argentina del Software. Fue protagonista y volvió a recibir el respaldo de los concejales del PRO que lo referencian, cada vez de manera más evidente, como el líder político del espacio.

Por la noche, y cuando parecía que la ciudad recuperaba la calma, el municipio anunció la suspensión de las clases para todo el viernes. Mar del Plata estaba atravesada por un alerta de lluvia y vientos, cuando todavía duraban las consecuencias de lo vivido la noche anterior. También retumbaban las críticas por no suspender el día previo. El viernes amaneció sin mayores contratiempos.

Sin embargo, lo inesperado llegó poco después del mediodía. Los choferes de la UTA anunciaron que si no cobraban los salarios suspenderían el servicio de colectivos en Mar del Plata. Y así fue: a las 18, todos los colectivos quedaron estacionados en las cabeceras.

La Cametap advirtió que las empresas atraviesan una crisis terminal. El gobierno nacional debe tres meses de los atributos sociales, que alcanzan al 55% de los boletos que se venden. A su vez, recordaron que pidieron un aumento del boleto de 65% y que todavía el municipio no dio respuesta.

Para esa hora, ya se sabía que el aumento del boleto, que se trata en el Concejo, no se aprobará el próximo jueves en la sesión plenaria. Había intención de que así sea. O, al menos, que ese día se aprobara la delegación de facultades al intendente para que sea él quien defina el valor del boleto de colectivo. 

Sin embargo, el propio Ejecutivo no envió el estudio de costos para que el Concejo pueda avanzar. ¿Es casualidad o forma parte de alguna interna? Las respuestas que se ensayan son múltiples. Porque el cuerpo legislativo no sólo discute el valor de la tarifa. También tiene en tratamiento el pliego de transporte, un tema espinoso.

El tema que sí se tratará en la próxima sesión del Concejo Deliberante es la rendición de cuentas 2025, el balance del último año de gestión de Montenegro. En las comisiones, las posturas ya quedaron evidenciadas, aunque se espera que se potencien. Tanto el PRO como la UCR son los encargados de defender la gestión en la ciudad. La oposición hará hincapié en el déficit y la deuda que acumuló el gobierno municipal durante el último año. Por cierto, creció fuertemente con respecto a 2024. Los concejales de La Libertad Avanza, en tanto, garantizarán los votos para que se aprueben las rendiciones. Pero salvo que haya menciones directas al gobierno de Javier Milei, no tienen previsto hablar.

Mientras tanto, Neme pasó el sábado siguiendo las consecuencias de la ciclogénesis. Se mostró en el Paseo Dávila, el sector más castigado por la crecida del mar. Cerró así una semana que el clima, cambiante, ayuda a resumirla: algún rayo de sol, frío intenso, nubarrones y olas que pegan fuerte. 

Fuente: Mi8

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