Desde el sector empresario alertaron en diálogo con Canal 8 por el impacto económico de tener los barcos parados cuando ya estaban listos para zarpar y remarcaron cómo afecta esta medida a los trabajadores
La paralización de la flota en el puerto de Mar del Plata por una medida del Sindicato Conductores Navales de la República Argentina (Siconara) volvió a exponer la profundidad de la crisis que atraviesa el sector fresquero. En ese contexto, empresarios advirtieron por pérdidas millonarias, insumos que se echan a perder y el impacto directo sobre trabajadores que dependen de cada salida a la pesca.
Según informó la seccional local del Siconara hoy al mediodía, los buques fresqueros no podrán salir al mar hasta el viernes 24 de abril inclusive. Su secretario general, Daniel Flores, fue quien elevó la nota a la Secretaría de Trabajo de la Nación. Uno de los objetivos es garantizar la máxima participación del personal embarcado en la asamblea del gremio de este lunes a las 10 en el Club Talleres.
En diálogo con Canal 8, el empresario pesquero Franco Ciccioti, vinculado a una de las embarcaciones afectadas, describió el escenario que enfrenta una empresa cuando un barco queda frenado después de haber sido aprovisionado para salir. “Tengo, por ejemplo, 30 toneladas de hielo, y eso se tira”, señaló. Y agregó: “Llevaré unos 200 kilos de carne que se echan a perder si no tengo dónde guardarlos”.
El testimonio puso en números concretos una parte del perjuicio económico. Según indicó Ciccioti, solo en concepto de hielo habría unos 20 millones de pesos de gastos, a lo que se suman carnes, frutas, hortalizas y otros insumos necesarios para una marea de entre 10 y 15 días.
“Nada es recuperable”, resumió el empresario al ser consultado sobre la posibilidad de reutilizar lo cargado a bordo. Explicó que se trata de productos frescos preparados específicamente para la salida del barco y que, ante la demora, terminan perdiéndose.
Pero más allá del golpe económico para las firmas, Franco también remarcó el efecto social que genera la medida. “Lo más grave acá, además de toda la pérdida que tenemos como empresa, que es una pérdida millonaria, es también que la mano de obra de la gente está esperando trabajar”, advirtió.
En esa misma línea, cuestionó con dureza la interrupción de la actividad. “Acá un gremio te paró los barcos cuatro días por una asamblea y el resto de la gente está esperando para comer, viven de esto. Es una locura”, afirmó.
La situación se agrava en un contexto ya delicado para la actividad pesquera, especialmente para la flota fresquera, que viene golpeada por la suba de costos, el valor del gasoil y la caída de rentabilidad. Además, Ciccioti remarcó que muchas embarcaciones ya venían sin salir porque “no les dan los números”, y que esta nueva interrupción representa “un palo más” para desalentar la producción.
Fuente: MI8






