Cuatro exintegrantes de la Armada serán juzgados por presunto incumplimiento y omisión de deberes, además de estrago culposo agravado.
Este martes 3 de marzo comienza en Río Gallegos el juicio por el hundimiento del submarino ARA San Juan, que implosionó en noviembre de 2017 con sus 44 tripulantes a bordo. A más de ocho años de la tragedia que conmocionó al país, cuatro exintegrantes de la Armada serán juzgados por presunto incumplimiento y omisión de deberes, además de estrago culposo agravado.
El submarino había partido desde Ushuaia y regresaba a su base en Mar del Plata cuando el 15 de noviembre de 2017 informó un desperfecto eléctrico y un principio de incendio. Ese fue el último contacto. Un año más tarde, la empresa estadounidense Ocean Infinity localizó los restos a más de 900 metros de profundidad y a unos 500 kilómetros de la costa de Santa Cruz.
Una tragedia bajo la lupa judicial
En el banquillo estarán el exjefe del Comando de Adiestramiento, Luis López Mazzeo; el excomandante de la Fuerza de Submarinos, Claudio Villamide; el exjefe del Estado Mayor del Comando de Submarinos, Héctor Alonso; y el exjefe de Operaciones, Hugo Correa. Todos llegan al debate en libertad y enfrentan penas que van de uno a cinco años de prisión.
En 2021, un Consejo de Guerra destituyó a Villamide por negligencia y sancionó con arrestos de hasta 45 días a otros oficiales por ocultar información vinculada al caso.
La hipótesis principal sostiene que una falla en una válvula permitió el ingreso de agua al sector de baterías, lo que habría provocado un incendio y posteriormente una explosión. Sin embargo, querellantes advierten que para confirmar con certeza esa teoría sería necesario reflotar los restos, una operación de altísimo costo.
Familias, distancia y reclamos pendientes
El juicio se desarrollará en Río Gallegos por decisión de la Cámara Federal de Casación Penal, pese a los pedidos de familiares que solicitaban trasladarlo a Mar del Plata, donde residían la mayoría de los tripulantes.
No se prevé la presencia de familiares en las primeras audiencias debido a las dificultades económicas para afrontar viajes y estadías. La abogada Valeria Carreras, representante de 34 familias, destacó la importancia de que el proceso avance para evitar que “el tiempo y el olvido sean cómplices de la impunidad”.
Por su parte, el abogado Luis Tagliapietra —padre de uno de los marinos fallecidos— advirtió que aún restan analizar miles de pruebas y que este es solo el primer tramo judicial. En paralelo, recordó que la causa por presunto espionaje a familiares, en la que había sido procesado el expresidente Mauricio Macri, fue cerrada por la Corte Suprema en 2025.
Las audiencias se realizarán en bloques de cuatro días consecutivos, con intervalos de una semana entre cada tramo. Más de 90 testigos están convocados a declarar en un proceso que busca esclarecer responsabilidades en una de las mayores tragedias navales de la historia argentina reciente.
Fuente: Ahora Mar del Plata






