En ‘Tarde para Armar’, programa que se transmite de 13 a 17 horas por LU9 Mar del Plata con Maricel López, Eder Paulo Dos Santos, oceanógrafo del CONICET Bahía Blanca, habló sobre una especie invasora, la ostra del Pacífico, que ya comenzó a instalarse en la costa de Necochea y su avance podría extenderse hacia Mar del Plata en los próximos años.
La ostra del Pacífico, una especie invasora introducida con fines productivos, avanza sobre la costa atlántica argentina y ya fue detectada en distintos puntos del sur bonaerense. Especialistas del CONICET advirtieron que su llegada a Mar del Plata es «muy probable» en función de su ritmo de dispersión y las condiciones ambientales.
El oceanógrafo Eder Paulo dos Santos, del Instituto Argentino de Oceanografía (CONICET Bahía Blanca), explicó que el fenómeno no es nuevo y que había sido anticipado hace más de una década. Según indicó, la especie se desplaza a razón de entre 7 y 10 kilómetros por año, lo que explica su presencia actual en zonas como Claromecó, Marisol y cercanías de Necochea.
Cómo llegó la ostra del Pacífico a la Argentina
La denominada ostra del Pacífico no arribó naturalmente desde Asia, sino que fue introducida por la actividad humana para su cultivo y consumo. «Es una especie que se ha seleccionado por su rápido crecimiento y resistencia, y por eso fue llevada a distintos lugares del mundo», detalló el especialista.
En ese marco, explicó que las primeras introducciones en el país datan de los años 80, probablemente desde Chile. A partir de allí, las larvas comenzaron a dispersarse a través de las corrientes marinas, con ciclos reproductivos que pueden liberar grandes cantidades de ejemplares cada año.
Avance en la costa bonaerense
El crecimiento de esta especie fue progresivo pero sostenido. Dos Santos señaló que en pocas décadas pasó de focos iniciales en el sur a colonizar amplias zonas del litoral: «Diez años después de su introducción ya se había desplazado entre 30 y 50 kilómetros, y hoy hay bancos consolidados en distintos puntos».
Actualmente, se observan ostras adheridas a rocas en varias localidades, y el avance hacia el norte hace prever su eventual presencia en Mar del Plata. «No debería sorprendernos si ya están en algunas rocas cercanas», afirmó.
Riesgos para la salud y recomendaciones
Uno de los principales puntos de alerta está vinculado al consumo. Si bien se trata de una especie comestible, el especialista advirtió que solo es segura cuando proviene de circuitos habilitados: «No hay forma de saber si tiene toxinas con solo verla u olerla; se necesita análisis de laboratorio».
En ese sentido, remarcó que estos moluscos pueden acumular toxinas asociadas a la marea roja, lo que representa un riesgo sanitario si se recolectan de manera informal.
Impacto en playas y bañistas
Más allá del consumo, la presencia de ostras puede generar molestias en zonas turísticas. Las valvas, especialmente cuando están rotas, pueden resultar filosas y provocar cortes en los pies de los bañistas.
«El problema aparece cuando las valvas se dispersan en la arena. Es un material duro y filoso que puede lastimar», explicó el oceanógrafo, quien recomendó retirarlas en caso de encontrarlas en la playa.
No obstante, aclaró que la especie suele asentarse principalmente sobre superficies rocosas, por lo que el impacto en playas de arena puede ser limitado.
Qué puede pasar en Mar del Plata
Si bien el arribo de la ostra del Pacífico a Mar del Plata es considerado probable, aún no hay certezas sobre el impacto que tendrá en el ecosistema local. Las condiciones de oleaje y exposición podrían limitar su expansión en comparación con otras zonas más protegidas.
«El pronóstico de cómo va a quedar el paisaje es incierto, pero sí es muy probable que llegue», concluyó Dos Santos.
Fuente: LU9






