El demócrata logró reunir los 270 electores necesarios para vencer a Donald Trump, que promete continuar sus reclamos ante la Justicia
Tras casi cuatro días de escrutinio y tensión en una elección que mantuvo en vilo al mundo, se confirmó que Joe Biden será el nuevo presidente de Estados Unidos el número 46 de la historia norteamericana su vecipresidenta Kamala Harris es abogada (fiscal general de California) y senadora júnior por California desde 2017 y ahora la primera mujer negra con ascendencia asiática en llegar a ese honor
Al obtener los votos electorales del estado de Pensilvania, al ganar una ajustada pulseada, el candidato demócrata alcanzó 273 electores y superó los 270 necesarios para llegar a la Casa Blanca. Se impuso así ante el actual mandatario, el republicano Donald Trump.
Este año, marcado por la pandemia, que no da respiro en Estados Unidos, hubo un récord de participación (se proyecta que será de un 66%), que superó a la de Barack Obama en 2008. Biden se convirtió en el candidato más votado de la historia, con más de 74 millones de sufragios sobre 70 millones obtenidos por Trump
El recuento demoró mucho más de lo esperado y generó días de expectativas y acusaciones directas, sobre todo de parte de Trump, que no paró de denunciar fraude.
El recuento de los votos por correo permitió al candidato demócrata tomar la delantera en estados donde en la noche del martes aparecía rezagado como Pensilvania, con sus 20 delegados electorales, y Georgia, con 11 electores. Sin embargo, Donald Trump reiteró su denuncia de «fraude» y ratificó que buscará disputar los resultados en la Justicia.
Biden llegó a la victoria después de ganar estados clave en el medioeste industrial, como Wisconsin y Michigan, que Donald Trump le había arrebatado a Hillary Clinton cuatro años atrás. A pesar de no obtener delegados en el bastión republicano de los estados confederados del sudeste -con la excepción de Georgia-, el creciente voto latino ayudó a Biden a ponerse al frente en Arizona y barrer la costa oeste (menos Alaska), incluyendo California, el segundo distrito electoral.
Donald Trump dejó en claro desde el inicio del escrutinio que no aceptaría una derrota sin cuestionarla. Denunció reiteradas veces y sin aportar pruebas que hubo “fraude”, y puso en marcha su maquinaria legal.Además de haber pedido un recuento de los votos en Wisconsin, estado que le perdió 10 votos electorales, sus abogados presentaron demandas en Michigan y Pensilvania para detener el escrutinio.
El jueves, en tensos momentos de recuento, escribió “¡Paren de contar!”, en su cuenta de Twitter, notoriamente molesto. Es que, según el equipo de Trump, sus observadores no tuvieron el acceso debido al lugar donde se está realizó el recuento.
La agencia de noticias The Associated Press constató la presencia de observadores electorales de ambos partidos en una de las localidades cuestionadas en Michigan. Además, el fiscal general de Pensilvania, Josh Shapiro, refutó las acusaciones de fraude en declaraciones a la CNN. “Hay transparencia en este proceso y hay observadores en el conteo. El escrutinio continuará”, aseguró.
Biden es el segundo presidente católico de la historia norteamericana, el décimo en ganarle a un presidente que iba por su reelección
Fuente: minuto de cierre






