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Ley Penal Juvenil: «Sin recursos, las opciones al encierro no llegan a la práctica y todo drena en la encarcelación»

La Defensora de Responsabilidad Penal Juvenil de la Provincia, María Fernanda Saumell, analizó el debate por la baja en la edad de imputabilidad: «Necesitamos una ley penal juvenil que atienda al momento en que se dicta»

A horas de la aprobación por parte de la Cámara de Diputados, la defensora del Fuero de Responsabilidad Juvenil Fernanda Saumell sostuvo que «la Ley Penal Juvenil es necesaria, una deuda pendiente«. Sin embargo, consideró: «La cuestión pasa en la necesidad de que haya herramientas efectivas. Los chicos que llegan al sistema penal están rotos a nivel educación, salud, contención y cuidado».

La definición de Saumell busca encausar el debate por la baja en la edad de punibilidad que se avanzó ayer la Cámara de Diputados de la Nación. Para la defensora, la normativa es necesaria porque hoy «hay un montón de interpretaciones que tenemos que hacer porque se aplica el Código Penal de los adultos a los menores sin límites claros de tratamiento«.

«La baja en la edad de punibilidad amplía la injerencia del sistema penal. En la Justicia Penal juvenil y de adultos no se generan soluciones efectivas al conflicto, que es lo que se trata de solucionar, no solo por la persona acusada sino también por la víctima, que tiene que tener una respuesta del Estado», agregó.

En las negociaciones para avanzar con el proyecto en la Cámara de Diputados, el monto mínimo en la edad punible se elevó de los 13 años, lo que proponía el primer proyecto, a los 14 años: «En otros países pasa, pero lo importante está en el monto de pena. Estamos superando ampliamente el tope de penas aplicadas en otros países como Brasil, que tiene un estatuto del niño y el adolescente modelo en América».

«Todas las personas necesitan entender que sus comportamientos tienen una responsabilidad a nivel penal porque estamos en comunidad con la expectativa de que nadie nos haga daño. Es científico: una persona en estado de maduración psicobiológica no es igual a un adulto y menos si está embebido en cuestiones de consumo. Gracias al avance científico la neurociencia habla de esto, entiende como funciona el lóbulo frontal y el pensamiento al acto, algo que un adulto ya tiene desarrollado. El avance del tiempo hace que un chico de 14 años de hoy no sea igual a uno de hace 30 años, pero la ley tiene que atender la condición diferencial. Las leyes no son justas si no atienden a la realidad del momento en que se dictan», refirió Saumell.

Alternativas a la cárcel

«El proyecto tiene alterativas al encierro y la prisión es la última instancia, pero si no hay presupuesto para que pasen a la práctica todo eso va a drenar en la encarcelación, que no funciona para asegurar que las personas que pasan por el sistema para responder por sus actos tenga técnicas y herramientas para atravesarlo», aseguró la defensora.

Hoy, «un chico que tiene problemas de adicción con padres o familiares pidiendo ayuda para que esté bien no tiene recursos efectivos para conseguir que tenga algún tratamiento por parte del Estado. Los que ingresan al sistema penal tienen bajos recursos, son chicos no escolarizados, en consumo. Es elevadísimo el porcentaje y muchas veces tienen 12 o 13 años e incluso trabajan para personas mayores como ‘soldaditos'».

Para Fernanda Saumell, es necesario que la Ley de Responsabilidad Penal Juvenil garantice algún tipo de vínculo con la Ley de Salud Mental para garantizar el acceso a herramientas fundamentales para el acompañamiento de los adolescentes.

«La Ley de Salud Mental tiene que tener algún tipo de vínculo con la Ley Penal Juvenil. No caben dudas. En muchos institutos de menores de Buenos Aires no hay psiquiatras y eso es algo fundamental. Hay predisposición, pero no hay recursos«, aseguró.

«Pedimos habeas corpus por la necesariedad de esto: un chico que no tiene orden en su vida y tiene problemas de salud, con padres que también están en esos problemas, necesita a alguien que los acompañe a determinados lugares, pero no existe. La solución a la delincuencia penal juvenil de los adolescentes pasa en primer plano por los recursos a invertir a largo plazo y previo al conflicto. Entiendo que la Ley Penal Juvenil tiene alternativas y eso es de agrado, pero tienen que asignarse los recursos«.

Fuente: MI8

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