En una profunda entrevista en Roma con la presidenta de la Agencia Nacional de Noticias Télam, Bernarda Llorente, el Papa Francisco compartió su visión sobre la guerra, el rol de las personas ante las crisis, el papel de la juventud, la situación política actual, el empleo y la explotación de los trabajadores, la Fe y su relación con Dios.
“Me queda ir a la Argentina, con una escala en Río Gallegos, después el Polo Sur, aterrizar en Melbourne y visitar Nueva Zelanda y Australia”, declaró.
Con respecto a la crisis en la Argentina, Francisco sostuvo que “la palabra crisis me gusta porque tiene movimiento interno. Pero de una crisis se sale para arriba, no se sale con enjuagues. Se sale para arriba y no se sale solo. Los que quieren salir solos convierten ese camino de salida en un laberinto, que siempre da vueltas y vueltas. La crisis es laberíntica”.
Al momento de hablar de la guerra, sostuvo que «yo hablo de diálogo universal, de armonía universal, de encuentro universal. Contra esto, ciertamente el enemigo es la guerra. O sea, desde que terminó la Guerra Mundial hasta ahora, hubo guerras en todos lados desde la Segunda Guerra Mundial hasta la guerra, en todos lados. Fue lo que me llevó a decir que estamos viviendo una guerra mundial a pedacitos, que ahora nos damos cuenta porque se acercó esta guerra mundial».
Con respecto al trabajo y la explotación, explicó que “lo que te unge digno es el trabajo. La traición más grande a este camino de dignidad es la explotación. No de la tierra para que produzca más, sino la explotación del trabajador. Explotar a la gente es uno de los pecados más graves. Y explotarla para provecho propio. Tengo datos sobre la explotación laboral en el mundo que son muy grandes. Y es muy duro eso”.
EL ROL DE LA JUVENTUD
“Todos fuimos jóvenes sin experiencia. A veces los chicos y las chicas se aferran a milagros, a mesías, a que las cosas se resuelven de manera mesiánica. El Mesías es uno solo que nos salvó a todos. Los demás son todos payasos de mesianismo. Ninguno puede prometer la resolución de conflictos, si no es a través de las crisis saliendo hacia arriba”, aseguró el Papa.
Asimismo agregó: “A la humanidad le falta protagonistas de humanidad, que haga ver su protagonismo humano. A veces noto que falta esa capacidad de gestionar las crisis y de hacer aflorar la propia cultura. No tengamos miedo a que salgan los verdaderos valores de un país. Las crisis son como voces que nos señalan dónde hay que proceder».






