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Piden detener a un hombre por dos asesinatos en Mar del Plata

La fiscal Florencia Salas reunió evidencia como para probar participación y pedir la detención de Jonathan Cáceres, imputado ya por el crimen de una mujer en el barrio Chauvin y desde ahora también considerado el asesino de otro de similares características cometido casi un mes antes, en el Bosque Peralta Ramos y también con una adulta mayor como víctima.

Según informó Ahora Mar del Plata, una huella de zapatilla en la escena del crimen, informe de antenas telefónicas y la recuperación de una computadora le permitió considerar que sería quien mató a Angélica Rossi y luego incendió su vivienda, al punto de solo se lograron rescatar unas pocas piezas óseas que permitieron identificarla y confirmar que la mataron a golpes.

El pedido de detención se oficializó ante el juzgado de Garantías a cargo de Lucrecia Bustos con la certeza que Cáceres ya está tras las rejas, capturado en el marco de la investigación que el fiscal Leandro Arévalo avanzó por el asesinato de Elizabeth Othondo, en la calle Peña y San Luis.

Por el modus operandi primero y luego por otros indicios se estableció relación entre ambos hechos en los que ahora se da por confirmado que Cáceres conocía a las víctimas porque había trabajado en esos domicilios como techista. Y que las muertes violentas tienen que ver con ocultar el móvil de robo y ese conocimiento previo que de él tenían.

Una pericia escopométrica –similar a la que fue determinante para esclarecer el crimen de Fernando xxx en Villa Gesell- sobre huella en sangre, recolectada la casa de Rossi, se hizo sobre las zapatillas que le secuestraron a Cáceres durante el allanamiento en el marco del homicidio de Othondo.

Se logró además un informe de pie calzado con estudio de suelas de zapatillas existentes en el mercado, que realiza un instituto forense en Ushuaia. Determinó que aquella huella en la casa de Rossi correspondía a una marca Fila modelo Trend. La misma que se encontró en la habitación del hostel donde dormía Cáceres.

Otro dato fundamental: las antenas de la empresa de telefonía que prestaba servicio al móvil de Rossi se activaron la noche del crimen en la zona del citado hostel, lo que lleva a presumir que le robó el equipo y lo activó al llegar a su alojamiento.

También la recuperación de la computadora de la víctima. La entregó una pareja que la compró de segunda mano a un reducidor al que identificó como «El negro Johny», pista sobre la cual también se pudo avanzar.

Y por último un goteo de sangre que no correspondía a Rossi. La investigación determinó que Cáceres, al día siguiente, se excusó de ir a trabajar a un domicilio porque se había lesionado la mano. Según dijo, porque le quisieron robar el celular. Incluso le mandó un video de la lesión al dueño de la casa donde lo esperaban. Se espera ahora el cotejo genético para determinar si ese rastro en la escena del crimen, como se cree, es propio.

FUENTE: Canal 8 Mar del Plata

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