El Consejo Interuniversitario Nacional (CIN) advirtió que la situación presupuestaria del sistema universitario atraviesa un escenario “crítico”, con recortes que afectan el funcionamiento general del sistema público de educación superior.
El pronunciamiento se dio en el marco del 95° Plenario de Rectoras y Rectores, realizado en Santa Rosa, donde también se definieron autoridades de las distintas comisiones del organismo.
En ese contexto, la rectora de la Universidad Nacional de Mar del Plata, Mónica Biasone, fue designada al frente de la Comisión de Asuntos Económicos, un espacio central para el análisis y la proyección del financiamiento universitario.
Caída histórica de los recursos
Desde el CIN señalaron que “las transferencias a universidades nacionales registran una caída real acumulada del 45,6 % entre 2023 y 2026”, lo que representa “una reducción inédita de los recursos disponibles para el funcionamiento del sistema”.
El documento advierte que el ajuste “ocurre en todas las dimensiones de los asuntos universitarios”, impactando tanto en los gastos corrientes como en las políticas de desarrollo académico, científico y de extensión.
En esa línea, remarcaron que el poder adquisitivo de los gastos de funcionamiento “no ha superado, en ningún mes de la actual gestión, el 64 % del nivel que tenía en enero de 2023” y que actualmente “se encuentra en torno al 40 %”.
Salarios en su nivel más bajo en más de dos décadas
Uno de los puntos más sensibles del informe es la situación salarial. Según detallaron, entre noviembre de 2023 y febrero de 2026 los salarios aumentaron un 158 %, mientras que la inflación acumulada fue del 280 %.
Esto implica, según el CIN, “una pérdida de poder adquisitivo del orden del 32 %”, lo que ubica a los salarios universitarios “en su nivel más bajo de los últimos 23 años y en uno de los más bajos desde el retorno de la democracia”.
El CIN declara que el recorte presupuestario es “una reducción inédita de los recursos disponibles para el funcionamiento del sistema universitario”.
Además, el documento precisa el impacto concreto de ese deterioro: “equivale a la pérdida de aproximadamente 7,3 salarios mensuales en el período considerado”.
Para recomponer esa caída, sostienen que sería necesaria “una recomposición del 47,3 % respecto de los niveles vigentes a febrero de 2026”.
Impacto en ciencia, extensión y becas
El ajuste también alcanza a partidas específicas consideradas estratégicas para el sistema universitario.
En términos de ejecución presupuestaria, el CIN indicó que en 2025:
El financiamiento para ciencia y técnica en universidades se redujo al “38,05 %” del nivel de 2023.
La extensión universitaria cayó a “apenas el 1,02 %”.
Las Becas Progresar se ubicaron en torno al “26,02 %” del nivel de 2023.
Las partidas para infraestructura y acompañamiento de trayectorias estudiantiles se redujeron al “0 %”.
Sobre este último punto, el documento es categórico: “el recorte no involucra solamente a las transferencias a las universidades, sino también a líneas presupuestarias centrales para sostener el funcionamiento del sistema”.
En el caso de las Becas Progresar, se advierte además que el presupuesto vigente “se redujo un 82 % en términos nominales entre 2025 y 2026”, lo que implica una caída real “superior al 95 % respecto de 2023”.
Fuente: Ahora Mar del Plata






