Mirador Virtual Mobile

Seguridad en Mar del Plata: el municipio como primer dique ante el delito

Rodrigo Goncalvez analizó el rol local, el mapa del delito y la necesidad de orden y contención social.

En diálogo con «Ecos de mañana», programa que se transmite de 7.30 a 9.30 horas por LU9 Mar del Plata, charlamos con Rodrigo Goncalvez, referente de seguridad municipal, respecto a la situación delictiva en la ciudad y el rol que asume el municipio frente a una problemática compleja y de larga data.

Goncalvez aseguró que atraviesa este contexto «con la preocupación de cualquier vecino», aunque remarcó la importancia de actuar con «la tranquilidad de poder tomar decisiones correctas sin caer en la desesperación». En ese sentido, subrayó que la problemática de la inseguridad «es una incomodidad que la provincia de Buenos Aires arrastra desde hace muchos años», producto de decisiones y responsabilidades compartidas entre distintos niveles del Estado.

El municipio como «primer mostrador»

El funcionario fue claro al señalar que, si bien «la responsabilidad genuina de la seguridad es del Ministerio de Seguridad de la Provincia», el municipio cumple un rol clave por su cercanía con la comunidad. «Somos el eslabón más chico, pero también el primer mostrador, el que escucha al vecino todos los días», explicó.

Mar del Plata, según detalló, se diferencia del resto de los municipios por el trabajo de análisis y transparencia de los datos. «Analizamos y publicamos la situación delictual a través del SEMAED, con mapas de calor que permiten a las fuerzas federales entender la realidad objetiva de la ciudad», indicó. A esto se suma el aporte de recursos concretos: combustible, patrulleros y un sistema de 1.350 cámaras que cumplen funciones preventivas y también forenses para la Justicia.

Límites legales y refuerzo operativo

Goncalvez recordó que, por normativa, el municipio no está habilitado para perseguir delitos, sino para intervenir en cuestiones contravencionales y de orden público. «Lo delictual es competencia de la policía provincial y del Poder Judicial», aclaró. Sin embargo, advirtió que la frontera entre una contravención y un delito «es muy delgada», lo que llevó a reforzar la patrulla municipal con pistolas Byrna y el sistema POLAD, que incorpora a un agente policial en los móviles locales. «Los niveles de agresividad son muy altos y eso nos obliga a adaptarnos», sostuvo.

Jóvenes, consumo y contención social

Al analizar qué falta reforzar, el referente en seguridad apuntó a la necesidad de recuperar normas de convivencia. «Sin orden, el segundo eslabón, que es el delito, se vuelve mucho más difícil de controlar», afirmó. En esa línea, criticó los efectos de «muchos años de garantismo» que derivaron en «una delincuencia infantil muy avanzada», con detenidos que van desde los 12 hasta los 23 años.

Para Goncalvez, la seguridad no se resuelve solo con más presencia policial. «El Estado tiene que trabajar en la contención social, mirar la deserción escolar y ofrecer oportunidades reales a los chicos que se caen del sistema», planteó. También señaló al consumo de drogas como «un actor principal del daño que estamos viviendo», que agrava el escenario.

A modo de síntesis, utilizó una imagen clara: «La seguridad es como un sistema de diques. El municipio es el primer dique, el que contiene las pequeñas grietas del orden y la convivencia. Si eso falla, la presión termina en una inundación, que ya depende de infraestructuras mayores como la provincia y la nación». Una definición que resume el enfoque local frente a un problema estructural.

Fuente: LU9

Comentarios

comentarios