En diálogo con «Pasen y Vean», programa que se transmite de 9.30 a 12 horas por LU9 Mar del Plata, Dr. Alfredo Casaliba, médico nefrólogo y presidente de la Asociación Regional de Diálisis, explicó el escenario que atraviesan de «colapso inminente» por una deuda superior a los $20.000 millones del Ministerio de Salud bonaerense.
La atención de pacientes con insuficiencia renal en la provincia de Buenos Aires atraviesa una crisis profunda por una deuda millonaria del Estado Provincial con los prestadores. Según denunciaron desde la Asociación Regional de Diálisis, el atraso en los pagos ya supera los 20.000 millones de pesos y compromete la continuidad de los tratamientos.
El médico nefrólogo y presidente de la entidad, Alfredo Casaliba, aseguró que la situación es «gravísima» y advirtió que los centros están financiando el sistema sin recibir ingresos desde hace meses. «El último pago que recibimos corresponde a septiembre de 2025 y con valores desactualizados», explicó.
Deuda millonaria y pagos atrasados
El conflicto se agrava por la falta de actualización de los aranceles. Según detalló Casaliba, los valores que se abonan corresponden a tarifas fijadas en julio de 2024, sin ajustes acordes a la inflación ni a los costos actuales del sistema.
En ese contexto, los centros de diálisis enfrentan una ecuación insostenible: deben cubrir salarios, insumos, servicios y traslados sin percibir el pago por las prestaciones realizadas. «Estamos subvencionando a la provincia porque no podemos dejar a los pacientes sin tratamiento», sostuvo el especialista.
Más de 11.500 pacientes afectados
En la provincia hay alrededor de 11.500 personas que dependen de diálisis para vivir. De ese total, unos 2.100 corresponden directamente al Ministerio de Salud bonaerense y cerca de 1.500 al programa Incluir Salud, también bajo su órbita.
Casaliba señaló que entre 3.000 y 3.600 pacientes no están siendo cobrados por los prestadores desde septiembre, lo que representa cerca del 66% de las prestaciones. «La situación es desesperante para las empresas», remarcó.
Riesgo de colapso y suspensión de ingresos
Ante la falta de respuestas oficiales, desde la asociación adelantaron que podrían tomar medidas drásticas. «Si no hay solución, en el transcurso de la semana vamos a comunicar que no vamos a recibir nuevos pacientes», advirtió el titular de la entidad.
La decisión, explicó, responde a la imposibilidad de sostener el sistema sin financiamiento. Además, alertó que el cierre de centros sería una consecuencia directa, lo que afectaría a todos los pacientes, sin distinción de cobertura.
Impacto en pacientes y trabajadores
El conflicto no solo pone en riesgo la atención médica, sino que también genera angustia en los pacientes, que dependen del tratamiento para sobrevivir. «Están siempre pendientes de que no se interrumpa la diálisis, lo que les agrega un sufrimiento extra», indicó Casaliba.
A su vez, el problema impacta en el empleo: por cada dos pacientes hay al menos un trabajador vinculado al servicio, lo que amplía el alcance de la crisis a todo el sistema sanitario.
Falta de respuestas oficiales
Desde el sector aseguran que solicitaron reuniones con autoridades del Ministerio de Salud bonaerense, pero no obtuvieron respuesta. En paralelo, también se registran demoras en pagos de otras entidades como PAMI.
«El problema es muy grave y no se entiende qué se pretende lograr con estas conductas», cuestionó el especialista, quien insistió en la necesidad urgente de regularizar pagos y actualizar valores.
Un sistema al límite
La situación expone la fragilidad del sistema de salud en un área crítica. La diálisis no admite interrupciones y cualquier falla en la cadena de prestación puede tener consecuencias directas sobre la vida de los pacientes.
Mientras tanto, el sector advierte que, sin soluciones inmediatas, el escenario podría derivar en un colapso sanitario de gran escala en la provincia de Buenos Aires.
Fuente: LU9






