La investigación detectó una estructura con mando desde penales de Batán y ejecución en la calle. Hubo 23 allanamientos, 10 detenidos y secuestro de droga, armas y vehículos.
La investigación que terminó con la desarticulación de una organización narco criminal permitió reconstruir cómo funcionaba una estructura con mando desde la cárcel, despliegue en la calle y participación en una serie de delitos que iban mucho más allá del narcomenudeo.
Según los investigadores, la banda operaba con un esquema celular, roles definidos y conexiones entre internos y personas en libertad que sostenían la logística delictiva en distintos puntos de la ciudad.
El expediente es tramitado por el fiscal Federal Santiago Eyherabide, en el área de Casos Complejos, con intervención del Juzgado de Garantías 2, mientras que el trabajo operativo estuvo a cargo de la Superintendencia de Investigaciones de Delitos Complejos y Crimen Organizado, a través de la Dirección de Investigaciones contra el Crimen Organizado.

Como resultado del operativo se concretaron 23 órdenes de allanamiento en distintos sectores de Mar del Plata, tanto en la zona sur como en el centro y el norte, además de intervenciones en las unidades penitenciarias 44 y 50 de Batán.
En total fueron detenidas 10 personas, siete de ellas en domicilios y puntos operativos del exterior y otras tres dentro de unidades penitenciarias. Entre los apresados hay hombres y mujeres de entre 17 y 43 años.
De acuerdo con la investigación, la organización tenía una conducción central desde la cárcel, donde algunos internos coordinaban maniobras, asignaban tareas y sostenían contactos con el exterior.
A partir de esa base, la estructura desplegaba una ejecución operativa en la calle mediante redes de distribución, venta de estupefacientes, acopio de mercadería ilegal, logística y custodia de armamento.
Los investigadores también establecieron que la banda funcionaba con roles bien definidos entre sus integrantes. Algunos se ocupaban de la distribución, otros del almacenamiento de droga, otros de la protección armada y otros de la ejecución de distintos delitos.
Además, la pesquisa reveló la existencia de vínculos familiares y funcionales entre varios miembros, un dato que, según los investigadores, contribuía a garantizar continuidad, silencio y coordinación.
Uno de los puntos centrales del caso es que la organización no solo estaba vinculada al narcomenudeo, sino también a otros delitos conexos. Entre ellos aparecen robos agravados con armas de fuego, robo y hurto automotor y estafas telefónicas coordinadas desde el ámbito carcelario.
La magnitud del expediente se explica también por la tarea investigativa previa. Según se informó, se realizaron vigilancias encubiertas, análisis criminal, inteligencia territorial, intervención de cuatro líneas telefónicas y más de 15 mil horas de escuchas.

Ese trabajo permitió detectar múltiples domicilios utilizados como puntos de venta y acopio, además de un flujo constante de personas y vehículos compatible con actividad ilícita y circuitos activos de distribución en distintos barrios marplatenses.
Durante los allanamientos se secuestraron 37.551 gramos de marihuana en plantas, 1.300,9 gramos de marihuana compacta, 119 gramos de cocaína fraccionada en 411 envoltorios y un trozo compacto de cocaína.
También se incautó un importante arsenal compuesto por revólveres calibre .38 y .22, pistolas 9 milímetros, escopetas 12/70, carabinas calibre .22, cartuchos y 68 municiones de distintos calibres. Parte de ese armamento tenía la numeración suprimida.
A eso se sumaron tres motovehículos con pedido de secuestro activo, un motor adulterado, balanzas de precisión, máquinas termoselladoras, teléfonos celulares, computadoras portátiles, memorias, un DVR, dinero en efectivo, una máquina contadora de billetes, documentación y autopartes.
Para los investigadores, el procedimiento permitió desmontar una estructura criminal consolidada, con capacidad de sostenerse en el tiempo, operar en distintos sectores de la ciudad y coordinar acciones entre el ámbito penitenciario y el exterior.
Fuente: Mi8






