En ‘Tarde para Armar’, programa que se transmite de 13 a 17 horas por LU9 Mar del Plata, la licenciada en turismo, María Aller Atucha, nos invitó a descubrir lugares y paseos para visitar dentro de nuestra ciudad o a pocos minutos y kilómetros de Mar del Plata relacionados con el turismo enológico.
Más allá de la playa, la Rambla y los circuitos clásicos, Mar del Plata y sus alrededores ofrecen múltiples alternativas vinculadas al turismo rural, el turismo del vino y las experiencias en contacto con la naturaleza. Así lo explicó María Aller Atucha, licenciada en Turismo y especialista en turismo rural, en diálogo con LU9 Radio Mar del Plata, donde adelantó una serie de propuestas para conocer «otra» Mar del Plata.
En ese sentido, destacó que la ciudad cuenta con un entorno privilegiado que permite pensar escapadas de fin de semana, recorridos por viñedos y actividades vivenciales tanto para turistas como para residentes.
Viñedos y turismo del vino cerca de Mar del Plata
La especialista explicó que una de las propuestas más interesantes se encuentra en los alrededores rurales de Mar del Plata, donde existe un cinturón frutihortícola y, dentro de ese esquema, varios viñedos que comenzaron a abrirse al turismo.
Señaló que en zonas como Chapadmalal, Balcarce, Tandil y sectores serranos cercanos, hay emprendimientos que están desarrollando el turismo del vino, con visitas guiadas, degustaciones y propuestas que combinan producción, gastronomía y alojamiento. «Algunos ya reciben visitas y otros están en proceso, pero hay un gran crecimiento», explicó.
Vinos bonaerenses con identidad propia
En relación a las características de estos vinos, la entrevistada remarcó que son distintos a los tradicionales de Cuyo o la Patagonia. Según explicó, la provincia de Buenos Aires cuenta con varias regiones productivas, entre ellas Chapadmalal y las sierras de Tandil, donde la influencia marítima, el suelo arenoso y la menor amplitud térmica generan vinos «más frescos o jóvenes».
En ese marco, destacó que en Chapadmalal funciona una bodega que ya recibe visitantes y ofrece degustaciones, mientras que otros proyectos cercanos, como en Balcarce o Puerta del Abra, incluso suman alojamiento, lo que permite disfrutar la experiencia de manera más relajada.
Experiencias vivenciales y propuestas gastronómicas
Otro de los puntos fuertes del turismo rural en la zona son las experiencias vivenciales, especialmente durante la época de vendimia. La especialista explicó que en algunos viñedos los visitantes pueden recorrer los cultivos, cosechar uvas y conocer el proceso productivo, siempre acompañado de propuestas gastronómicas con productos regionales.
Además, remarcó que estas actividades permiten al marplatense «cortar con la rutina», disfrutar del aire libre y cambiar de paisaje sin necesidad de viajar largas distancias.
Más allá de los circuitos tradicionales
Finalmente, invitó a mirar más allá de los recorridos clásicos y animarse a descubrir zonas como Batán, Laguna, Mar Chiquita y los sectores serranos. «Fuera de los circuitos tradicionales uno encuentra perlitas que sorprenden», afirmó, y adelantó que en futuras columnas se seguirán explorando propuestas dentro de la ciudad y en sus alrededores.
La recomendación inicial es clara: viñedos, vinos bonaerenses y turismo rural aparecen como una excelente puerta de entrada para redescubrir Mar del Plata y su región desde otra perspectiva.
Fuente: LU9






