En el marco de una nueva reunión de la Mesa de Diálogo por la dignidad de las Periferias, que convoca el Obispado de Mar del Plata e integran diversas instituciones vinculadas al ámbito social, y de la que participó el obispo de Mar del Plata, Mons. Ernesto Giobando sj, su coordinadora, Ana Laura Vulcano, expuso ante los presentes los avances respecto de la reunión anterior, en la que se había abordado la problemática de la situación de calle y se le había encomendado establecer un diálogo entre los distintos niveles del Estado.
Al respecto, Vulcano detalló que se mantuvieron dos encuentros con funcionarios de provincia y municipio, este último representado por el secretario de Desarrollo Social, Guillermo Schutrümpf, en los que además se articularon acciones vinculadas a la salud mental de las personas en situación de calle, junto a representantes de distintas áreas del Hospital Regional General de Agudos.
Un punto central que se destacó fue la ampliación de las plazas disponibles en el Parador Las Américas, de la Municipalidad, en coordinación con el Estado provincial, junto con la apertura de un pabellón para mujeres en el Hogar Municipal Eva Perón.
Asimismo, se pusieron en común las distintas acciones llevadas adelante por la Iglesia y otras organizaciones con el fin de seguir avanzando en la articulación y coordinación. Servicios como los desayunadores, el Hogar Nazaret de Cáritas Diocesana y la Noche de la Caridad que desarrollan cada día las parroquias de la ciudad buscan fortalecerse mediante la coordinación con otros servicios existentes, tanto del Estado como de distintas entidades, iglesias y organizaciones.
Por su parte, las universidades y el ámbito industrial, también representados en la mesa, aportaron su mirada y pusieron al servicio sus capacidades para cooperar con las acciones acordadas.
Finalmente, se volvió a abordar la problemática del basural y la situación de los trabajadores informales que allí desarrollan sus tareas, quienes —según se expresó— continúan desempeñándose en condiciones que no garantizan plenamente su dignidad y sus derechos fundamentales. En ese sentido, se remarcó la necesidad de una mayor presencia y articulación de los distintos poderes del Estado en el predio.






