Bajo el lema «50 años no son cuento», Madres y Abuelas de Plaza de Mayo, organizaciones de derechos humanos, sindicatos, estudiantes y vecinos caminaron por el centro de la ciudad
A medio siglo del último golpe de Estado en Argentina, que desencadenó en la más sangrienta dictadura cívico-militar en la historia del país, esa conversación se dio en la Plaza Mitre de Mar del Plata. Eran dos hombres de mediana edad, que observaban a las personas que llevaban los carteles con las fotos de los desaparecidos y que participaron de la multitudinaria marcha que se llevó a cabo en la ciudad por el Día de la Memoria, la Verdad y la Justicia, en el 50º aniversario del 24 de marzo de 1976 en la que los militares tomaron el poder por última vez.
Por eso, todavía cinco décadas después del horror, en Mar del Plata y otras ciudades de todo el país la ciudadanía salió a las calles para exigir Memoria, Verdad y Justicia, además de repetir con fuerza el «Nunca Más».
Organizada por Madres y Abuelas de Plaza de Mayo de Mar del Plata, la marcha tuvo un significado especial por los 50 años del último golpe de Estado. El lema, justamente, fue «50 años no son cuento. Son 30.000». Y, además, con el detalle de que en los últimos días identificaron el cuerpo de un desaparecido marplatense en el centro clandestino de detención «La Perla», en Córdoba: era Alejandro Jorge Monjeau López, secuestrado el 14 de marzo de 1977 en el barrio Alberdi.
Miles de personas se congregaron en el centro de Mar del Plata, en una marcha que tuvo más de 20 cuadras de longitud. Empezó en el monumento a San Martín, siguió por avenida Luro, dobló en la calle Buenos Aires, luego en avenida Colón, después tomó la avenida Independencia y retomó Luro para cerrar el acto en la esquina con San Luis, donde se desarrolla un festival artístico.

Largas columnas de marplatenses caminaron por las calles de la ciudad, con las organizaciones de derechos humanos y familiares de desaparecidos en el frente, con los carteles en alto con las caras de aquellos quienes hoy, 50 años después, se desconoce su paradero. Detrás de ellos se encolumnaron vecinos autoconvocados, sindicatos, estudiantes y organizaciones sociales y políticas.
Mi8 habló con algunos de ellos, principalmente con aquellos quienes vivieron la dictadura desde el primer día. Daniel, de 76 años, estuvo en Rosario durante el proceso y tuvo muchos amigos que fueron desaparecidos. «Vivimos la peor tragedia que vivió Argentina desde que yo tengo existencia. Venimos acá por una obligación que tenemos, para explicar un poco tantos amigos y compañeros íntimos que fueron chupados y desaparecidos. Familias dispersas que se tuvieron que ir por miedo», dijo.

Consultado sobre qué aprendieron los argentinos en estos 50 años de democracia, expresó: «Por lo que estoy viviendo, aprendimos muy poco. Lo que menos me imaginé es que íbamos a estar en una conmemoración a los 50 años y vivir lo que estamos viviendo en el país. Pero, sin hablar de política, hay que hablar de realidad, de la sociedad y la humanidad. Es una ciencia ficción que después de lo que vivimos haya gente que todavía esté apoyando el proceso que estamos viviendo ahora«.
Cristina, de 73 años, también tiene amigos desaparecidos y sostuco que «la gente ha aprendido a que esta instancia y el odio no tiene que estar nunca más dentro de nuestra sociedad«. «Tenemos que luchar y tenemos que pelear por nuestra libertad. Pero la libertad de verdad, no la que nos quieren imponer», agregó.

También se mostró muy emocionada por la cantidad de gente que fue a la marcha. «Hay más que otras veces. Me genera mucha emoción, porque con todas las cosas que vivimos y con todas las desilusiones que el pueblo está pasando, es una alegría pensar que nada está perdido«, manifestó.
Por su parte, Graciela, de 69 años y que vive hace 41 en Santa Clara del Mar, declaró: «Creo que algunas cosas las aprendimos dolorosamente, y otras cosas están demasiado manejadas, manipuladas, para mi gusto. Es difícil aprender cuando tenés tanta manipulación».

La marcha terminó en el monumento a San Martín, donde en un año volverá a haber un reclamo de Memoria, Verdad y Justicia. Pero Daniel pidió que el sentimiento que se vio hoy por la causa del «Nunca Más» tiene que estar presente a diario. «Más que tristeza y bronca, tengo indignación, porque esto lo tendríamos que tener todos los días, no es solamente cada cincuenta años. Todos los días, la mañana, la noche, tenemos que estar pensando en esto», expresó.
Fuente: Mi8






