Mirador Virtual Mobile

La semana dolorosa de Mar del Plata: violencia en un geriátrico, un femicidio y dos crímenes en ocasión de robo

Le sera difícil para el fiscal Carlos Russo olvidar este último turno al frente de la UFI N° 7, que cierra con el último minuto de este domingo: inició con la escandalosa y violenta agresión que dos abuelas sufrieron de parte de un asistente de un establecimiento geriátrico, caso que dio vuelta por el país. Siguió este sábado temprano con el homicidio de un hombre al que supuestamente le robaron su automóvil que utilizaba para transporte de pasajeros, siguió por la tarde con el ferretero asesinado por dos motochorros en circunstancias de robos y coronó con el hallazgo del cadáver de una joven de 24 años en el parador Punta Cantera, también por muerte violenta.

Se enlaza con un período en el que la ciudad viene golpeada por el delito en general, evidente aun más desde las manifestaciones de vecinos de distintos barrios que viven, cada uno a su manera, las consecuencias de la inseguridad. La última expresión visible, aunque si ser imponente, fue la convocatoria a un “cacerolazo” general. Hubo poca adhesión en relación al clima de reclamo que se vive por la sucesión de delitos.

En tiempos de vacaciones de invierno, cuando el turismo es una oportunidad para difundir la ciudad, Mar del Plata tuvo múltiples horas de pantalla en esta última semana con la trascendencia del caso de residencia geriátrica David, donde videos de cámaras de seguridad expusieron a Nicolás Cichero, inicialmente enfermero, luego señalado como asistente en la atención de adultos mayores. Maltrataba a dos abuelas y golpeaba a una de ellas, mientras le decía “morite” y la insultaba. Le provocó pérdida de dos dientes. Terminó detenido, acusado de lesiones graves, coacción y amenazas.

Cámara de seguridad del geriátrico David durante una situación de maltrato a una adulta mayor.
Imagen de una de las cámaras internas del geriátrico David, donde quedaron registradas las agresiones a una residente.

Si lo visto era estremecedor y repudiable, lo irreparable apareció por en el camino. A Alberto Rodríguez, de 68 años, lo balearon en Quintana y Remedios de Escalada, zona conocida como Villa La Palangana. Supuestamente le robaron su automóvil, que utilizaba para transporte de personas con plataforma digital. Lo encontraron desangrado, por una bala que le perforó un vaso sanguíneo que derivó en hemorragia letal.

Fue el sábado por la mañana, apenas unas horas antes de que se produjera el asalto en la ferretería de Ricardo Ruiz, en Libertad al 7.700. Sus vecinos aseguran que la estaba por cerrar, cansado de las situaciones que traen riesgo. Dos motochorros lo atacaron a mano armada y lo balearon. El comerciante, de 48 años, murió en el Hospital Interzonal General de Agudos. Este lunes habrá manifestación y reclamo de sus vecinos, dolidos por la pérdida y preocupados por una situación que no se encamina.

Pero había más brutalidad y salió a la luz esta mañana de domingo, cuando se conoció el crimen de Johana Mailén Antonich, de 24 años. Aun no está claro cómo la mataron. Sí está confirmado que hay dos sospechosos detenidos: son serenos del complejo Punta Cantera, donde se encontró el cadáver.

Hasta allí había llegado esta muchacha, citada por una supuesta propuesta laboral. La dejó en las inmediaciones un chofer de aplicación con el que estaría frecuentando. Sospechosamente la dejó, esperó poco tiempo y se fue. Familiares de ella preocupados por su ausencia, comenzaron a buscarla, supieron de su destino, se cruzaron con los ahora imputados y casi que los descubrieron. La policía hizo el resto, con la persecución y aprehensión de dos jóvenes de 26 y 27 años, con lesiones que podrían corresponderse con rasguños. Serán indagados en próximas horas, seguramente una vez que se conozca el resultado de la autopsia.

Fuente: Ahora Mar del Plata

Comentarios

comentarios