El intendente Agustín Neme sonríe con el funcionamiento de la mayoría legislativa que le permitirá aprobar el presupuesto y la suba de tasas. Qué sigue después de eso.
El gobierno de Agustín Neme se encamina a tener su presupuesto aprobado y lo que es más importante el aumento de tasas que le permita aspirar a un equilibrio financiero. El tránsito de los expedientes parece sencillo: menos de un mes después de haberlos presentado, tendrán la aprobación definitiva. Sin embargo, no fue tan fácil. Antes, hubo cuatro pedidos de prórroga, negociaciones directas con la Casa Rosada y tensiones internas. Y lo que parecía difícil de concretar luego de las elecciones se logró: una mayoría propia con 14 votos.
Encaminarse a ese triunfo legislativo sin mayores sobresaltos le permite a una gestión que comenzó con tropiezos dar un paso firme. Neme heredó el cargo tras la asunción de Guillermo Montenegro como senador provincial. Pero no heredó el poder. El ex intendente, que hoy se siente más cerca de desembarcar en un ministerio nacional, decidió seguir de cerca la gestión local.
Fue, además, el garante para la continuidad del Modelo Mar del Plata que el propio Montenegro había firmado con Maximiliano Abad allá por 2019. El vínculo de Neme con el radicalismo nunca fue tan fluido, pero en esta etapa las rispideces quedaron de lado ante la necesidad de tener los votos necesarios para aprobar expedientes.
Las costuras de ese acuerdo, que a partir del 10 de diciembre también sumó a La Libertad Avanza, no están firmes. En cualquier momento alguna de las partes puede desprenderse. Pero para Neme y su entorno, es fundamental que resista hasta el 27 de febrero, cuando el Concejo apruebe el presupuesto 2026 y las ordenanzas fiscal e impositiva.
El último viernes ya hubo muestras de que el respaldo está. Además de la defensa de los concejales de Vamos Juntos, fue la radical Vilma Baragiola quien hizo por primera vez público el respaldo del espacio que conduce Abad. Calificó el presupuesto como “equilibrado” y dijo que da “previsibilidad”.

La Libertad Avanza fue clave en la gestación del proyecto. Hace tiempo le habían avisado a Neme que había determinadas condiciones que si no se cumplían harían imposible su acompañamiento. Una, era la suba del 11% y la otra, que no tuviera déficit. Y con idas y venidas y modificaciones en los borradores, consiguieron presentar un expediente que recibió “el guiño de la Casa Rosada para Neme”.
La posición para los concejales mileistas no es cómoda. Más allá del porcentaje de suba de tasas, los proyectos elevados sostienen la tasa vial, cuestionada duramente por el ministro de Economía Luis “Toto” Caputo, e incorpora una tasa de alumbrado en la boleta de la luz.
Más allá de los esfuerzos por defender la estrategia y aclarar que en realidad se elimina un componente de la TSU y se traslada a modo de costo fijo a la boleta de la luz, por lo que no es una nueva tasa, la medida choca de frente con los preceptos libertarios.
Esas contradicciones las graficó con sorna el massista Juan Manuel Cheppi. “Son Therians: se autoperciben libertarios pero aumentan impuestos y tasas”, disparó.
Fue el libertario Rolando Demaio quien más esfuerzo puso por contradecir esa hipótesis. Planteó que una vez que se apruebe el presupuesto la boleta de la TSU debería ser igual o incluso más baja que la del mes anterior. La explicación del edil fue que el componente que se elimina es de entre el 10 y el 13% de la tasa, por lo que un 11% de aumento debería dejarla en equilibrio.
Sin la presencia de funcionarios para explicar el detalle de cómo se calculó y cuál será el impacto, la realidad -como siempre- la plantearán los vecinos cuando reciban la boleta.
Los números que se dieron a conocer en los proyectos elevados al cuerpo legislativo hacen sospechar. El concejal de AM-MDF Gustavo Pulti precisó que entre la TSU y la tasa vial durante 2025 se recaudaron unos 52.300 millones de pesos. Para 2026, la previsión de la TSU sin el componente de alumbrado, la tasa vial y la nueva tasa de alumbrado prevén reunir $93.400 millones. “Es un 79% más, que dicen que se va a resolver con un 11% de aumento», graficó.
Tras un extenso discurso del ex intendente de más de 40 minutos, el concejal de Unión por la Patria Pablo Obeid se ocupó de la interna opositora y luego le apuntó al gobierno local. “Voy a tratar de expresar las ideas de la forma más concisa posible para convencerlos con argumentos y no por cansancio”, dijo.
Más allá de los cuestionamientos públicos, la oposición no tiene mucho para hacer. El oficialismo, con 14 votos, planea avanzar sin pausa para aprobar los expedientes. La ausencia de funcionarios en el debate y la falta de respuestas a las preguntas es una muestra de ello.
Esto no implica que en marzo el panorama cambie. Las diferencias entre el bloque que le responde al Ejecutivo y sus aliados existen. Pero para Neme y su entorno es clave contar con el presupuesto aprobado. Están convencidos que con esa herramienta tendrán más margen para mostrar una gestión activa.

El intendente recorre barrios y se reúne con vecinos. Prometió recuperar la cercanía, pero con escucharlos no alcanza. La gente espera respuestas. El plan Bacheo Express apunta a eso: mostrar respuestas a una problemática que se repite en la ciudad.
No es la única, ni la principal. Con el tema inseguridad replica la estrategia de Montenegro y usa las redes para confrontar con “fisuras, okupas y mugrientos”. Y también busca imponer agenda: por eso, su equipo trabaja en un proyecto para regular el funcionamiento de las apps de transporte, un tema instalado en la ciudad, pero que aún no encontró respuesta legislativa. Todo esto está atado a la sesión del 27 de febrero, fecha para que el presupuesto y la suba de tasas sean aprobadas. Y atado, especialmente, a una mayoría que, por ahora, funciona.
Fuente: Mi8






